Podríamos afirmar que escalar es algo innato para los niños. Desde muy pequeños disfrutan trepando y descolgándose desde cualquier altura.

Por ello sería muy interesante aprovechar ese hábito y convertirlo en una disciplina con la escalada.

Los más pequeños son una fuente inagotable de energía que necesita ser canalizada. Y la escalada es una actividad perfecta para ello; sana y saludable.

Es un deporte muy completo que les va a ayudar a progresar en su desarrollo integral, aportándoles grandes beneficios a nivel físico, psicológico y social.

Además de ser una diversión que pueden compartir con su familia y amigos.

  • BENEFICIOS A NIVEL FÍSICO.

Como otros muchos deportes que implican la puesta en marcha de un amplio  grupo de músculos, la escalada requiere de una buena coordinación para todas las grandes cadenas de movimiento, así como también de la sincronización óculo-manual. Esto fomenta la comunicación entre nuestra mente y nuestro cuerpo, debiendo el pensamiento y la acción trabajar a la par.

La práctica de este deporte aporta una gran coordinación y tonificación del cuerpo en su globalidad, además de mejorar la conexión entre el cerebro y las extremidades corporales.

Fomenta la simetría corporal y la lateralidad, optimizando simétricamente los recursos de ambas partes del cuerpo y mejorando su control y percepción. Igualmente se desarrollan la propiocepción y el esquema corporal (la propiocepción es el sentido que informa al organismo de la posición de los músculos, la percepción inconsciente de los movimientos y de la posición relativa del cuerpo, independiente de la vista). A todo esto se debe añadir que la escalada infantil ayuda a sus participantes a mejorar su memoria motriz y a tener una visión más global de su esquema corporal.

Todo esto beneficia al niño tanto en la adquisición de destrezas y habilidades motrices, como en tareas del orden de lo cognitivo, como son la planificación y resolución de conflictos.

  • BENEFICIOS A NIVEL COGNITIVO

Cognitivamente la escalada es un ejercicio exigente, ya que requiere del entrenamiento en toma de decisiones. A la par mejora los niveles de concentración y nos ayuda a desarrollar las funciones ejecutivas del pensamiento, que tan beneficiosas son para la programación de actividades, así como en la planificación y resolución de problemas.

Gracias a la anticipación de los movimientos que se han de realizar para escalar, se mejora la eficacia en la previsión de dificultades y la búsqueda de soluciones.

Por tanto, podemos decir que este aspecto del desarrollo cognitivo de los pequeños se ve muy favorecido gracias a la práctica de la escalada. La toma de decisiones rápidas favorece agilizar el pensamiento de los niños. Pero éste no es el único beneficio que reporta.

BENEFICIOS A NIVEL EMOCIONAL.

No podemos dejar de lado el aspecto emocional que se pone en juego en este deporte.

Es fundamental en escalada el trabajo en tándem. Es un deporte en el que necesariamente la unidad operativa de funcionamiento es dos. Esto fomenta nuestra cooperación, el trabajo en equipo y nos ayuda a comprender y comunicarnos mejor con el otro para mejorar el grupo.

Los niños aprenden a escuchar y a hablar para resolver juntos situaciones complicadas.

El autocontrol y la confianza, son otros puntos clave en la escalada. El mejorar estas habilidades hará que en caso de éxito, los niños mejoren su autoestima, y en caso de fracaso, su tolerancia a la frustración se ejercite, motivándose en ese ambiente la cooperación y superación de obstáculos.

Además de todo esto, ocupar la actividad cerebral en toda esta suerte de planificaciones y acciones supondrá un gran factor anti-estrés tan necesario para los más pequeños. Si lo unimos a desarrollar este deporte al aire libre, la combinación no puede resultar más beneficiosa.



Por tanto y en resumen, la escalada potencia:

  • El desarrollo de la psicomotricidad, ya que, el realizar todas las acciones y actividades a la vez que se requieren en la escalada,  aporta a los que practican este deporte una gran coordinación y tonificación de todas las partes de su cuerpo, además de una mejor conexión entre el cerebro y las extremidades.

  • Desarrolla el intelecto, siendo un ejercicio exigente en toma de decisiones y niveles de concentración, y ayudando a desarrollar funciones del pensamiento ejecutivo como la planificación y resolución de conflictos.

–     Supone una interesante fuente de desarrollo y crecimiento personal y emocional, implicando aspectos de relaciones interpersonales, autoestima y conocimiento de uno mismo, así como una buena manera de liberar las tensiones semanales con una actividad física.

Alberto Mateos García.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies