La importancia de jugar al aire libre

«Los expertos consideran fundamental que los pequeños realicen actividades en espacios abiertos, y recomiendan que sea durante, al menos, una hora al día».

Por ello hay que destacar la importancia de pasar tiempo al aire libre, ya que, entre otras ventajas, impulsa la creatividad, la autonomía y las relaciones sociales. Y qué mejor manera de hacerlo que en plena naturaleza, rodeados de espacios abiertos y elementos naturales, alejados de los ruidos e incomodidades a ese respecto que marca la vida en las ciudades.
En general, la casa, e incluso los espacios públicos destinados a juegos, como ludotecas o parques infantiles, están organizados. En la naturaleza, sin embargo, el niño se enfrenta a un espacio abierto, donde los límites para sus juegos y actividades los tiene que poner él mismo, con su creatividad e imaginación.
Jugar en espacios abiertos, al aire libre, proporciona, asimismo, a los niños la posibilidad de realizar ejercicio físico mientras que se divierten. Tienen más espacio para moverse, andar y correr; consumen más energía. Las actividades físicas al aire libre contribuyen a evitar el sobrepeso infantil, un problema que en España es bastante común. Este tipo de actividades también ayudan a mejorar el estado de ánimo, dado las sensaciones de placer que se experimentan y que se asocian a descargas de sustancias en el cerebro como la dopamina y serotonina. Y además, el ejercicio al aire libre hace que el consumo de energía sea mayor, que se descarguen tensiones acumuladas durante las largas semanas de jornadas de rutinas y jornadas escolares, y que por tanto por la noche puedan dormir mejor.
Los recién nacidos también necesitan pasear al aire libre. Pueden disfrutar del aire libre casi desde que nacen, saliendo de paseo desde que llegan a casa, lo que constituye un estímulo para su desarrollo al llegarles sensaciones del exterior que llegan a sus recién estrenados órganos sensoriales. Si estos paseos se realizan en entornos naturales no podemos imaginar un marco mejor para su desarrollo.
Hay que tener en cuenta eso sí, que en invierno las salidas con los neonatos se recomiendan durante «las horas soleadas»; y con el bebé bien abrigado. Por el contrario, en verano los paseos deben realizarse durante las horas menos calurosas, y con el pequeño ligero de ropas.

Beneficios de jugar al aire libre

• Proporciona mejoras al niño en el plano psicológico, emocional y mental, aunque tal vez no sean siempre evidentes.
• Las actividades físicas al aire contribuyen a evitar el sobrepeso infantil, un problema que en España afecta a un buen número de niños y niñas. No estar delante del televisor ni apoltronarse en el sofá y salir a la naturaleza a caminar, montar en bici o a jugar al balón, por ejemplo, son actividades de lo más recomendables para toda la familia.
• Creatividad. Es indudable que los juegos al aire libre potencian la energía de los niños, pero también su creatividad. El factor sorpresa es determinante en los juegos que se hacen en lugares en los que hay que enfrentarse a estímulos, materiales y condiciones poco comunes en nuestro día a día, porque no se puede controlar todo el entorno, teniéndose que desarrollar nuevas estrategias para poner solución a nuevas cuestiones y problemas, desarrollándose así la creatividad y la imaginación.
• Autonomía. El aire libre fomenta la autonomía. Esto que puede ocasionar más de una duda a los padres sobreprotectores, es una de las herramientas fundamentales con la que los más pequeños sabrán cómo hacer frente a las dificultades y encontrar soluciones por sí mismos.
• Relaciones sociales. Es muy importante favorecer las relaciones sociales entre los iguales y salir a la naturaleza, a entornos rurales, o a realizar otro tipo de actividades que no sean las de “todos los días”. En definitiva, a entornos diferentes donde se ponen en juego otras dinámicas relacionales, lo que ayuda a los niños a poner en marcha estrategias de relación diferentes a las de las rutinas diarias, potenciándose así la diversificación de éstas y una mayor capacidad de asimilación y adaptación a diferentes situaciones y realidades sociales.
• Estructura familiar. Además de los beneficios para los niños, jugar al aire libre es una de las mejores formas de crear una sensación en los niños de estructura familiar óptima. Es un modo idóneo de proporcionarles momentos inolvidables, compartidos por toda la familia, donde dedicar a vuestros hijos lo mejor que podéis darles: tiempo y atención de calidad.

Alberto Mateos García

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